Reloj

viernes, 16 de julio de 2010

espacio

CARRERA ESPACIAL
A medio camino
Algunas de las misiones lanzadas hacia diversos lugares del Sistema Solar han tardado muchos años en llegar a su destino.

Fotos: NASA, ESA

Un destino que a menudo se encontraba muy lejos o los requerimientos de velocidad obligaron a dar varias vueltas alrededor del Sol para efectuar una o más asistencias gravitatorias junto a ciertos planetas.

En este preciso momento, las misiones Dawn, New Horizons, MESSENGER y Rosetta se hallan en ruta hacia sus correspondientes objetivos, después de años de viaje. Unos de ellos son Ceres y Vesta, los enormes asteroides del cinturón que se halla entre Marte y Júpiter, que se considera que, en ausencia de Júpiter, hubieran continuado creciendo y se habrían convertido también en planetas. Pero el gigante joviano, con su presencia, perturbó este proceso y ahora deben conformarse con ser los asteroides más masivos de su región. El objetivo de la sonda Dawn, de la NASA, es el estudio de ambos cuerpos para entender mejor el proceso de formación planetaria, y analizar la existencia de agua en ellos

La nave despegó el 27 de septiembre de 2007. Su ruta hacia su primer objetivo, Vesta, sería lenta, ya que para optimizar su trayectoria y carga útil, utilizaría un novedoso sistema de propulsión iónico, muy eficiente pero de bajo empuje. La nave realizó una asistencia gravitatoria junto a Marte el 17 de febrero de 2009. La Dawn pasó a 550 km de su superficie, robándole la suficiente energía para alcanzar la velocidad prevista de salida. El 8 de junio reanudó la fase de propulsión y ya en el cinturón de asteroides, y mientras la sonda continua su acercamiento hacia Vesta, el personal de control y científico en Tierra ha empezado los preparativos para el encuentro.

EN CERES Y VESTA
La fase de aproximación comenzará en mayo de 2011 y durará hasta agosto. En ese momento, la velocidad y la órbita de Dawn serán casi idénticas a las de Vesta (20,5 km/s). En otras misiones, las sondas llegan a su destino y, si quieren colocarse en órbita a su alrededor, deben frenar con potentes motores para caer en las redes gravitatorias del astro. El sistema iónico de Dawn no permite estas maniobras, así que debe llegar a Vesta muy suavemente para que sólo un pequeño cambio de velocidad baste para quedar atrapada por su gravedad. Eso quiere decir también que la nave permanecerá bastante tiempo cerca del asteroide y que podrá llevar a cabo varias observaciones científicas. A unos 16.000 km de distancia, la diferencia de velocidades entre Vesta y la Dawn habrá descendido hasta sólo 50 m/s, suficiente para que la gran roca la atrape.

Ya en órbita, la sonda seguirá operando su motor iónico durante dos semanas para modificar la altitud hasta la distancia deseada. Tardará 10 días en dar una primera vuelta, y cuatro en dar la segunda. A 2.700 km de altitud, y girando una vez cada tres días, Dawn habrá alcanzado su punto de observación preliminar. Desde allí nos enviará miles de fotografías con su cámara y muchos datos procedentes de sus instrumentos. A continuación, volverá a encender su motor para descender aún más, en espiral, mejorando la calidad de las observaciones. Será en verano de 2012 cuando el proceso se invierta.

La nave volverá a ascender y en julio habrá alcanzado la velocidad suficiente para abandonar Vesta. Por fin, reanudará su viaje alrededor del Sol y se dirigirá hacia Ceres, su próxima parada, donde llegará en febrero de 2015. Si todo va bien, Dawn copiará su anterior estrategia y dejará que el asteroide la capture con gran delicadeza. Desde su órbita final, investigará este fascinante cuerpo, que podría tener una delgada atmósfera permanente. Su misión mínima debería prolongarse hasta julio de 2015, pero se alargará mientras el vehículo siga operativo.

A principios de mayo de 2010, Dawn se hallaba a poco más de 243 millones de kilómetros de la Tierra.

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